Seguimos disfrutando al máximo de nuestro curso de inglés en Torquay.

¡Buenos días desde Torquay!

Desde la última vez que escribimos en el blog han pasado muchísimas cosas. El final de la semana ha sido bastante intenso, pero también muy divertido y gratificante para todos. No hemos parado, pero ha merecido totalmente la pena.

El jueves empezamos el día en la playa, donde los chicos aprendieron a jugar a algunos juegos ingleses como el rounders y a otro parecido al voleibol. Se dividieron en equipos y pudieron hablar, colaborar y hacer nuevas amistades con estudiantes de otros países. Entre juego y juego también hubo tiempo para darse algún chapuzón en el mar y refrescarse un poco.

Después de comer, nos fuimos a Splashdown. Pensaba que después de toda la mañana estarían algo cansados, pero subestimé por completo su energía. No pararon ni un segundo. Como podréis ver, hicieron carreras, se lanzaron por los toboganes más altos y se montaron en flotadores con forma de donut.

Al terminar, volvimos rápidamente a casa para ducharnos, cenar y prepararnos para la discoteca. Allí estuvieron bailando, saltando y relacionándose con alumnos de todas partes del mundo hasta las 22:00h. Cuando llegó el momento de volver en autobús, todos estaban agotados, pero con una sonrisa de oreja a oreja.

El viernes fue un poco más tranquilo, ya que necesitábamos guardar fuerzas para el sábado. Por la mañana participaron en una actividad de misterio en la que tenían que resolver un caso. Durante casi dos horas estuvieron analizando pistas, compartiendo teorías y trabajando juntos para descubrir al culpable. Más tarde visitamos Totnes, un pequeño pueblo lleno de encanto y, sobre todo, de muchas cuestas. Paseamos por sus calles, vimos sus casas y tiendas y pudimos conocer un ambiente diferente.

El sábado nos tocó madrugar para visitar Bath, una de las ciudades más importantes de la zona. Durante el recorrido vimos algunos edificios que aparecen en la serie Los Bridgerton y entramos en los famosos baños romanos. Después llegó el momento de buscar un sitio para comer y, como no podía ser de otra manera, la opción elegida fueron las hamburguesas. También tuvimos tiempo para pasear por el centro y hacer algunas compras. En el autobús de vuelta, los chicos siguieron hablando con sus nuevos amigos turcos y les enseñaron algunas palabras en español. Fue un momento muy divertido y una buena muestra de lo mucho que están disfrutando de conocer gente nueva.

Por último, el domingo decidimos tomarnos la mañana con calma para descansar un poco. Por la tarde volvimos a quedar para seguir descubriendo rincones de Torquay y terminar la semana cenando todos juntos y tomándonos un helado. Un plan sencillo, pero perfecto para cerrar unos días llenos de actividades y recargar las pilas para nuestra última semana.

Curso de inglés en Torquay

¡Un abrazo de parte de los chicos!

Marta, Group Leader