¡Nueva York no deja de sorpendernos! Así ha sido la segunda semana de nuestro curso de inglés.

¡Hola familias!

La segunda semana de nuestro curso de inglés en Nueva York ha estado repleta de nuevas experiencias, visitas culturales y lugares emblemáticos que han permitido a los estudiantes seguir descubriendo la ciudad mientras continúan mejorando su inglés. Las mañanas siguen dedicadas al inglés, pero cada tarde nos espera una nueva aventura por la Gran Manzana.

El domingo comenzamos el día con un tranquilo brunch en el campus antes de poner rumbo a uno de los lugares más representativos de Estados Unidos. Tras desplazarnos en transporte público hasta la terminal de ferris, navegamos hasta Liberty Island, donde pudimos contemplar de cerca la impresionante Estatua de la Libertad, uno de los símbolos más reconocibles del país.

La visita continuó en Ellis Island, donde recorrimos el Museo de la Inmigración y conocimos la historia de los millones de personas que llegaron a Estados Unidos buscando una nueva oportunidad. Sin duda, fue una experiencia muy enriquecedora para comprender una parte fundamental de la historia estadounidense. Después de regresar a Battery Park, volvimos al campus para descansar antes de comenzar una nueva semana de clases.

El lunes, después de las clases de inglés, nos esperaba una tarde por Manhattan. Aunque la lluvia fue la protagonista durante buena parte del recorrido, eso no impidió que disfrutáramos de algunos de los rincones más interesantes de la ciudad.

Visitamos Union Square, admiramos la espectacular arquitectura de The Vessel y recorrimos parte de la High Line, el conocido parque elevado construido sobre una antigua línea ferroviaria. El dia terminó refugiándonos en Chelsea Market, donde aprovechamos para cenar antes de regresar al campus.

El martes seguimos descubriendo Nueva York con una visita muy especial a la sede de las Naciones Unidas. Durante el recorrido conocimos el funcionamiento de la organización, la labor de los cascos azules, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los principales órganos que trabajan para promover la paz en el mundo.

Después continuamos caminando hasta Grand Central Terminal, una de las estaciones más famosas del mundo. Sus impresionantes lámparas, el famoso reloj central y el espectacular techo decorado con constelaciones hicieron que muchos recordaran algunas de las películas rodadas en este emblemático edificio. Antes de regresar al campus todavía hubo tiempo para pasear, cenar y hacer algunas compras.

El miércoles aprovechamos el buen tiempo para realizar una de las rutas más esperadas del programa. Tras visitar el histórico Ayuntamiento de Nueva York, cruzamos caminando el icónico Puente de Brooklyn, disfrutando de unas vistas espectaculares del skyline de Manhattan.

Ya en Brooklyn, paseamos junto al río, hicimos fotografías y disfrutamos del ambiente del barrio antes de regresar al campus tras una tarde de paseo y descubrimiento.

La cultura fue la gran protagonista de los últimos días de la semana.

El jueves visitamos el Museum of Modern Art (MoMA), considerado uno de los museos de arte moderno y contemporáneo más importantes del mundo. Durante varias horas recorrimos sus seis plantas, donde pudimos contemplar algunas de las obras más conocidas de la historia del arte, además de una interesante exposición dedicada a Marcel Duchamp. Después, el grupo disfrutó de un rato libre por la zona del SoHo antes de regresar a la residencia.

El viernes vivimos un momento muy especial acompañando a los estudiantes que finalizaban su programa de dos semanas durante su ceremonia de graduación. Tras la entrega de diplomas, pusimos rumbo al Metropolitan Museum of Art (MET), uno de los museos más importantes del mundo, que alberga más de 5.000 años de historia y arte procedente de todos los continentes.

Al terminar la visita, aprovechamos para pasear por Central Park, el gran pulmón verde de Manhattan, donde disfrutamos del ambiente antes de finalizar la jornada.

El sábado despedimos a otro grupo de estudiantes que regresaba a casa tras finalizar su programa. Mientras ellos emprendían el viaje de vuelta, el resto visitó el Museo Americano de Historia Natural, donde recorrimos algunas de sus impresionantes salas dedicadas a los dinosaurios, los minerales, la biodiversidad, las culturas del mundo y el espacio. Antes de regresar al campus, todavía hubo tiempo para volver a disfrutar del ambiente de Times Square.

Para poner el broche final a la semana, el domingo viajamos hasta Coney Island, uno de los destinos más populares del sur de Brooklyn. El buen tiempo permitió disfrutar de su playa, del paseo marítimo y de las atracciones de Luna Park, mientras algunos aprovecharon la ocasión para probar el famoso perrito caliente de Nathan’s, considerado uno de los más emblemáticos de Nueva York.

¡Seguimos disfrutando de la aventura y muy pronto os contaremos todo lo que nos espera en los próximos días!