Primeros días de nuestro curso de inglés en Torquay: adaptación, nuevas amistades y mucha diversión.

Ya llevamos dos días y medio en nuestro curso de inglés en Torquay y la experiencia no podría haber empezado mejor.

El viaje del domingo fue el comienzo perfecto para esta aventura. Desde el primer momento, los alumnos estuvieron entretenidos jugando a las cartas, charlando y conociéndose mejor. De hecho, el buen ambiente continuó durante el trayecto en minibús desde Bristol hasta Torquay. Entre bromas, risas, cojines que volaban de un lado a otro y conversaciones sin parar, parecía que se conocían desde siempre.

El lunes fue un día algo más duro, ya que el cansancio del viaje empezaba a notarse. Aun así, todo cambió por la tarde con una divertida sesión de team building, en la que los alumnos tuvieron que superar diferentes retos en equipo. Entre las pruebas, construyeron torres con espaguetis, realizaron un dibujo utilizando un rotulador sujeto por varias cuerdas, guiaron a un compañero para que evitara pisar una “mina” y trataron de no aparecer en la fotografía tomada por una persona con los ojos vendados.

Al finalizar la actividad, el equipo formado por Martín, Sara y Carla se proclamó ganador y recibió como premio una caja de dulces ingleses, que muy amablemente decidieron compartir con el resto de sus compañeros.

Fue una actividad muy divertida que sirvió no solo para levantar el ánimo después de un día intenso, sino también para que se conocieran aún mejor entre ellos y empezaran a relacionarse con otros estudiantes internacionales. Desde ese momento, el grupo ha estado mucho más unido y con muchas ganas de seguir disfrutando de la experiencia.

Ayer llegó el momento de descubrir uno de los lugares más bonitos de la zona: el muelle de Paignton. Allí participaron en un divertido reto fotográfico. Equipados únicamente con una cámara desechable y una lista de lugares que debían encontrar, recorrieron la ciudad en pequeños grupos buscando cada uno de los puntos, ¡sin poder utilizar Google Maps! Tras casi dos horas caminando y explorando, llegó la recompensa: una visita a los recreativos del muelle.

Como podréis ver en las fotografías, los alumnos lo pasaron en grande. Algunos incluso demostraron tener bastante habilidad en las máquinas y consiguieron llevarse algún premio. Sin duda, fue el broche perfecto para un día lleno de diversión, trabajo en equipo y nuevas experiencias, demostrando que aprender inglés en Reino Unido va mucho más allá de las clases.

Estos primeros días nos han servido para conocernos mucho mejor como grupo y adaptarnos poco a poco a la rutina en Torquay. Los alumnos ya se sienten más cómodos tanto en el colegio como con sus familias anfitrionas, y el cambio de horarios y de entorno se está llevando con una buena actitud. Además, han empezado a hacer amistad con estudiantes internacionales, lo que les está animando a hablar y utilizar el inglés de forma cada vez más natural y a poner en práctica todo lo que aprenden en clase.

¡Y esto solo acaba de empezar! Estoy segura de que los próximos días seguirán dejándonos grandes momentos para recordar.

¡Saludos y abrazos de parte de todos los chicos!
Marta García, Group Leader