¡Dublín nos da la bienvenida!

¡Ya estamos en Dublín! El viaje fue muy bien y llegamos puntuales, sin contratiempos. Nada más aterrizar, nos recogió un conductor enviado por la escuela que se encargó de dejarnos con nuestras respectivas familias anfitrionas. Todo fue rápido y bien organizado.

Las familias son muy amables, las casas son cómodas y, lo más importante, ¡los chicos están contentos! Las chicas y yo estamos alojadas en una misma zona, mientras que los chicos están a unas paradas de tren. Ambas zonas son tranquilas, agradables y con muchas opciones cerca para pasear o hacer compras. Por ejemplo, en la zona de las chicas hay tiendas, cafeterías y un parque enorme y precioso, Saint Anne’s Park, que seguro exploraremos más adelante.

Ese primer día lo dedicamos sobre todo a descansar, aunque por la tarde habíamos quedado para dar un paseo ligero. Los chicos, agotados tras el viaje, prefirieron quedarse en casa (¡el día había sido largo!). Las chicas y yo sí salimos un rato para ubicarnos un poco mejor por la zona.

Al día siguiente, ya con más energía, nos fuimos al centro. Tuvimos una guía de lujo: Lucía, que vivió un curso entero en Dublín y nos llevó por algunos sitios emblemáticos como Temple Bar (visto desde fuera, ¡tranquilos!), Tinitiy College y el parque St. Stephen’s Green, donde nos sentamos un rato a descansar y tomar algo… con cuidado de que las gaviotas no nos robasen las patatas fritas.

Ayer fue el primer día de clase, y todos han ido con muchas ganas (aunque todavía con algo de sueño). De momento están muy contentos con sus clases, sus grupos y el ambiente en general. Esta tarde tienen su primera actividad social: Speedfriending, una forma divertida de conocer a otros estudiantes internacionales. ¡Seguro que lo disfrutan!


Eso es todo por ahora. Seguiremos contando más en unos días. ¡Todo va muy bien!

¡Un abrazo desde Dublín!

Marisol Villa (monitora)