25 JulÚltimas impresiones Dublín Maristas

¡Hola familias!

Esto ya se está acabando.

Empezamos el lunes como el resto de semanas, con un variado de actividades, donde los estudiantes podían elegir entre deportes, teatro, baile, natación, o una visita al centro comercial Dundrum.

El martes tuvimos una visita a St. Patricks Cathedral, un lugar icónico de Dublín y de suma importancia para los irlandeses, con sus más de 1500 años de historia.

El miércoles sufrimos un ligero contratiempo por culpa del clima, que le dio por ser muy irlandés ese día y no nos permitió ir al Cliff Walk, un paseo por unos acantilados con unas vistas maravillosas. En su lugar, fuimos a Croke Park, el estadio nacional de hurling y fútbol gaélico, y nos quedamos fascinados al ver lo grande que es (es el tercer estadio más grande de Europa) mientras montaban toda la infraestructura para un concierto muy importante ese mismo sábado, ¡nada más y nada menos que U2! Mientras que el sábado pasado había albergado el concierto de Coldplay. Luego de la visita pudimos entretenernos un poco con los juegos en el museo, incluso llegamos a probar un poco de hurling y su forma de jugar.

El jueves nos desestresamos un poco al ritmo de tambores, pues tuvimos un taller de música irlandesa en el que nos lo pasamos en grande intentando que se nos oyera en toda la escuela jajajaja. Además, ¡cómo olvidarnos de la discoteca!, una tarde más en la que aprovechamos para despedirnos de muchos de los amigos que hemos hecho a lo largo de esta semana, pues gran parte de ellos se marcharían de vuelta a sus hogares al día siguiente.

El viernes nos fuimos al Museo de Cera de Dublín y realmente nos lo pasamos muy bien, ya que el museo es en sí un Túnel del Terror, donde pudimos jugar, escondernos y asustarnos los unos a los otros de buen grado, fue una visita muy graciosa y emocionante. Luego tuvimos un rato libre por O’Connell Street, nuestra segunda casa.

El sábado vimos la más grata de las visitas hasta el momento, en palabras del grupo, no sólo mías: Glendalough. Un antiguo glaciar que ha dejado paso a un paisaje auténticamente espectacular, muy parecido a los fiordos noruegos, con el innegable color verde de los paisajes irlandeses, donde pudimos hacer un poco de ejercicio y subir durante una hora a lo más alto de la montaña para poder disfrutar de verdad de la magnitud y belleza del paisaje a nuestros pies. Llegamos a casa molidos.

Por último, ayer nos fuimos al centro, aprovechando que era nuestro último domingo en Dublín, para comprar regalos y disfrutar, una vez más, del bullicio irlandés.

¡En pocos días estaremos ya de vuelta!

Muchas gracias, un saludo.

Steven Brocos.

 

Midleton School Blog

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