26 OctEstudiar en el extranjero y vivir Halloween desde dentro

Halloween y octubre van de la mano. La celebración forma parte de la cultura de países anglosajones desde que son niños y cada vez está más asentada en España. De ella disfrutan especialmente los amantes del género del terror en series, libros o películas, así como los estudiantes que viven durante un tiempo en el extranjero.

Halloween es una palabra que significa “víspera de Todos los Santos”, en referencia a la fecha en que se celebra. Cada 31 de octubre es habitual ver a grupos vestidos con disfraces de personajes que dan miedo pidiendo caramelos puerta por puerta. Los estudiantes que cursen Bachillerato en el extranjero podrán vivir esta experiencia en primera persona, pero para entenderla completamente, hay que conocer el origen de la historia.

Hace miles de años, los celtas ocupaban los territorios que hoy conocemos como Irlanda, Inglaterra, Escocia o Francia. Este pueblo guerrero celebraba el fin de año con una fiesta pagana llamada “Samhain”. La tradición fue llevada a Estados Unidos en el siglo XIX por los emigrantes procedentes de Europa, trasladando con ellos Halloween. La celebración tenía tintes festivos, pero no el carácter alegre de la actualidad. Los ritos se practicaban durante la noche y tenían un fin religioso y purificador, según la creencia del momento.

Uno de los elementos más conocidos de Halloween es la calabaza iluminada, un motivo que todo estudiante ha elaborado alguna vez durante su etapa de colegio y que se está implantando cada vez más en centros educativos de otros países. El motivo procede de la leyenda de “Jack el tacaño”, quien consiguió engañar al diablo. Al morir, Jack no pudo entrar al cielo por sus pecados en vida (se dice de él que era bebedor y holgazán), pero tampoco al infierno (por la jugarreta que le hizo al diablo en su momento). Aun así, el diablo le entregó una brasa para iluminar su camino en la noche, por la que debería vagar hasta el juicio final. La brasa estaba dentro de un nabo ahuecado y ardía como un farol, pero al llegar a Estados Unidos, los irlandeses cambiaron de hortaliza al comprobar que las calabazas eran más grandes y permitían un mejor resultado.

La petición de caramelos en las puertas de las casas con la famosa frase “¿truco o trato?” es habitual entre los chavales de distintas edades, desde los más pequeños, acompañados de sus padres, hasta los que están en Bachillerato y acuden solos. La práctica se inspira en la tradición de los cristianos primitivos, que en el siglo IX iban de pueblo en pueblo mendigando “pasteles para las almas”. Cuantos más pasteles recibieran, más oraciones rezarían por el alma de los parientes que daban estos trozos de pan con pasas de uva. En Estados Unidos se aprovechó esta tradición para intentar controlar el vandalismo de los años ‘30 del siglo XX. Surgen así los concursos de calabazas iluminadas y las fiestas de disfraces para niños y adultos que todo estudiante en el extranjero podrá disfrutar.

Minnesota acogió el primer desfile de Halloween en 1921 y una película con el nombre de la fiesta, en el `78, ayudaron a popularizar la celebración, que ha llegado hasta nuestros días.

Actualmente, la celebración tiene distintas variedades en función del país donde se viva. En Estados Unidos, donde más famosa es la tradición a pesar de que no es aquí donde se originó como ya hemos visto, hay desfiles en las calles. Los niños piden caramelos puerta a puerta y los adultos se reúnen para ver películas de terror o salir de fiesta disfrazados de personajes que den miedo. La calabaza es el ingrediente principal de las tartas que se elaboran a finales del mes de octubre.

En Irlanda, además de cabalgatas, hay hogueras y fuegos artificiales. Es habitual el juego de intentar morder una manzana con las manos atadas o hacer una búsqueda del tesoro. Se comen tartas de frutas y la bebida típica se compone de leche, cerveza y manzanas asadas.

En Gran Bretaña la celebración se centra más en la edad infantil, aunque en Londres se lleva a cabo un desfile de zombis muy conocido en el que se recorren las calles de la capital con disfraces terroríficos. En los pubs se ofrecen cócteles y platos típicos para celebrar la festividad. Como en otros países, se utilizan alimentos habituales para crear formas acordes con la temática de Halloween, como son las salchichas con kétchup que simulan dedos ensangrentados o el uso de gelatina para crear figuras de ojo humano.

En Canadá se comenzó conmemorando Halloween con tarjetas de felicitación, pero pronto se adquirieron las actividades de otros países como son disfrazarse, repartir dulces y organizar fiestas con la temática del terror y el miedo.

Halloween puede parecer una fiesta más, a ojos de los españoles, pero en los países de habla inglesa es una tradición muy arraigada. Estudiar un año en el extranjero se convierte en una oportunidad única para conocer de cerca la celebración y vivirla desde dentro. Los jóvenes de Bachillerato presentan unas condiciones propicias para realizar esta inmersión, al tener una edad y conocimientos previos que les ayudarán a entender mejor esta práctica social. Además, la etapa a caballo entre la adolescencia y la edad adulta es en la que más gustan los “thrillers” o temáticas de terror, luego el interés del estudiante se verá potenciada con este tipo de fiesta.

Si tú también quieres vivir la celebración de Halloween desde dentro para conocer cómo se lleva a cabo la fiesta en países como Irlanda o Estados Unidos ponte en contacto con nosotros y te explicaremos cómo disfrutar de un curso académico en el extranjero.

 

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