29 Ago¿Por qué aprender inglés antes de la universidad?

Estamos absolutamente concienciados de la importancia de aprender idiomas, especialmente inglés, pero, a veces no tenemos claro cuál es el mejor momento para hacer una inmersión total y viajar a un país de habla inglesa para perfeccionar la lengua.

Hoy en día, muchos colegios, -por no decir casi todos-  tanto públicos como privados, son bilingües y algunas asignaturas se imparten, desde temprana edad, en inglés.

Además, cada vez son más las opciones de actividades y refuerzos extraescolares en las que este idioma tiene un protagonismo indiscutible. Por no hablar de los campamentos, ludotecas, etc…, el inglés es básico y es algo que se nota.

El saber no ocupa lugar y, desde luego, cualquier momento es bueno para apuntar a nuestros hijos a clases de inglés e, incluso, mandarles al extranjero. Y no sólo los niños y adolescentes, los adultos también contamos con infinidad de cursos a medida en países como Reino Unido o Irlanda. No obstante, una de las mejores épocas para salir fuera del país y vivir una experiencia de total inmersión lingüística, es justo antes de entrar en la Universidad. Los alumnos ya son más mayores, están más preparados para desenvolverse sin sus padres, tienen una base de inglés que les va a facilitar su estancia y se van a poder relacionar con los nativos con mayor soltura…, y de cara al futuro, conocer bien el idioma les va abrir muchas e interesantes puertas, tanto desde el punto de vista profesional, como académico y personal. Dada nuestra experiencia en Midleton School, nos atrevemos a afirmar que estudiar bachillerato en Irlanda o en cualquier otro país nativo es todo un acierto. De hecho, consideramos que es el mejor regalo que se le puede a hacer a un hijo.

Ventajas de estudiar bachillerato en Irlanda

Las ventajas de pasar todo un curso escolar en Irlanda son muchas, aunque las podemos resumir en:

  • Como ya hemos dicho, es una apuesta de futuro, tanto académico como profesional. Académico, porque con el conocimiento de idiomas, sobre todo inglés, se puede optar a carreras, máster, etc., que de otra manera sería imposible. Y profesional, porque si se quiere destacar frente al resto de candidatos a un puesto concreto o para aspirar a buenos puestos de trabajo, este idioma es indispensable.
  • Todo ayuda, pero para aprender o perfeccionar una lengua no hay otra que pasar una temporada fuera rodeado de nativos de ese idioma. Es la mejor manera de dominar, en este caso que nos ocupa el inglés, y no sólo por las clases, sino por la obligación de tener que utilizar el idioma constantemente en el día a día. Por este motivo, el progreso es rápido.
  • Estando en Irlanda, ya no hay que fingir e imaginar situaciones reales en las que utilizar lo aprendido. Las situaciones reales son todas, y para hacerse entender, no hay otra que esforzarse y poner en práctica todo lo que se sabe.
  • Más allá de los conocimientos adquiridos en cada una de las materias impartidas, vivir fuera y conocer otro país, otra cultura, hace que los alumnos crezcan a nivel personal, ganen autonomía y sus valores aumenten.
  • De igual modo, se incrementa la confianza en uno mismo.
  • El dominio de idiomas potencia las habilidades de comunicación, factor muy importante en todos los ámbitos de la vida.
  • Además de vivir una experiencia única que recordar siempre, el niño descubre nuevos países y hace grandes amistades.
  • Por supuesto, al ser un curso entero, éste se convalida y al volver a España puede continuar los estudios sin problema.

Planeando un curso escolar en el extranjero

Como acabamos ver, las ventajas y beneficios de estudiar bachillerato en Irlanda están claros, sin embargo, a la hora de planear y organizar un curso en el extranjero, hay que tener presente varios aspectos.

Es una decisión importante, por lo que no sólo tienen que querer los padres, sino que los hijos también tienen que estar convencidos del paso que van a dar y de lo que va a suponer para ellos. No hace falta decir que bajo ningún concepto se debe obligar al niño. Si éste no lo tiene muy claro se le puede explicar detalladamente e intentar convencer haciéndolo ver que todo es positivo. De nada sirve mandar a tu hijo a Irlanda si va a estar a disgusto, triste y pensando todo el rato en volver a España. De esta manera no disfrutaría la experiencia, que de eso se trata, y para los padres sería un sinvivir.

Se recomienda que el alumno esté entre los 12 y los 18 años, y que la duración del curso sea de 9 a 10 meses. Ya se sabe que luego una vez allí el tiempo pasa volando, y menos tiempo se puede quedar corto para alcanzar los objetivos marcados o esperados.

Durante la organización del curso en Irlanda, es conveniente decantarse por una organización/empresa que ofrezca la máxima garantía y que apoye en todo durante la estancia, tanto en España como en el país de destino, como hacemos en Midleton School. Asimismo, padres e hijo deben hablar sobre qué alojamiento elegir, si con familia anfitriona -la opción más demandada- o interno en una residencia. Se escoja la que se escoja, el alumno ha de tener la suficiente madurez como para adaptarse a la familia o al colegio mayor, y acatar las normas. Además, como la inmersión es total, tiene que estar dispuesto a convivir con nativos y estudiantes llegados de todas las partes del mundo, y participar en las clases y todo tipo de actividades programadas por el colegio.

Y, por supuesto, no hay que olvidar que un estudiante internacional es embajador de su país y su cultura. Hay que estar a la altura y seguir manteniendo esa buena imagen que para los irlandeses tiene nuestro querido país.

Midleton School Blog

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